Octubre 30, 2007

Morir es un viaje

Hace veinticinco años pasaba este día de difuntos en la Isla de La Graciosa. En su cementerio, un puñado de viejas enlutadas y tocadas con su pequeño sombrero vegetal, sombreaban sus siluetas recortadas contra la tapia blanca. No cabía más soledad en la isla. La de algunos perros. La nuestra. La de un sol de [...]