El consumo como escándalo. Es Navidad, ya lo saben. Si les toca la lotería o si no necesitan de ella para gastar 100.000 € en seis botellas de champagne, Dom Pérignon Rosé Vintage es la ocasión que estaban esperando. Burbujas de entre 11 y 41 años de crianza embaladas en un estuche con forma de guitarra diseñado por Lagerfeld. Tres copas incluidas en el contenedor fabricado con piel de perca del Nilo y piel de cordero.
Si deciden viajar a Estados Unidos pueden optar por una fiesta freegan. Mucho más económica, pero sin rehusar a la calidad gourmet, recuperando comida entre ese 40% de alimentos que se producen en aquel país y son arrojados a la basura antes siquiera de ser consumidos, según ha revelado un estudio de la Universidad de Arizona. Un despilfarro de 40.000 millones de dólares, que podrían contribuir a alimentar esos días de navidad a algunos de los 852 millones de personas malnutridas que hay en el mundo según la FAO. O a comprar algunas botellas de Dom Pérignon Rosé Vintage, ¿usted qué opina?Más allá de esta indigencia críticamente culta, ¿no hay manera de minimizar y recuperar entre tanto derroche como proponen en sindinero.org ?






1 comentario
Enero 26, 2008 a las 6:17 pm
[...] un reciente post comentamos el movimiento freegan y el análisis que Raj Patel hace sobre el modelo alimentario y el [...]