¿Cómo puede levantarse un hotel de 20 plantas a 28 metros del mar y en terreno protegido? ¿Cómo pudo la promotora Azata del Sol erigir su mole en el parque natural del Cabo de Gata, en Almería, con todos los permisos y que, 20 años después del primer trámite, el juez falle que la licencia es ilegal? Estas son algunas de las preguntas que se hace hoy el reportaje publicado por EL PAIS, bajo el titular “20 años de bendiciones para un hotel ilegal”. Vale la pena leerlo para ver las triquiñuelas y la desfachatez con la que se actúa en asuntos urbanístico-especulativos. Algo así como si se tratase de un juego de niños para, pintando con los dedos, enladrillar y rellenar el mundo… Vean este video que hallé vía Turiscopia. No precisa comentarios…




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