
Como una moderna revisión de los backpackers (mochileros), los flashpackers actualizan el concepto del viaje libre pero con mayores medios económicos. Se trata de algo así como mochileros 2.0, tal cual han sido calificados en algún blog. Más allá de esa connotación económica hay una diferenciación demográfica en relación a que estos nuevos turistas son gente no limitada por una edad joven, sino que perfectamente se trata de personas mayores de treinta y cuarenta años, en ocasiones originales mochileros de juventud. Su irrupción ha servido para especializar algunos destinos que cumplen bien con las expectativas de turismo activo y de socialización que aman estos viajeros. Nueva Zelanda y Australia, como Escocia o Irlanda ensayan junto a destinos urbanos específicos, propuestas concebidas para tales clientes. En materia de alojamiento numerosos albergues o hostels están cubriendo exitosamente este objetivo. Hostelworld.com establece un ranking mundial de los mejores hostels, elegidos entre los 800 mil clientes que en los doce últimos meses clasificaron más de veinte mil establecimientos, destacando entre los seis primeros puestos tres albergues localizados en Lisboa. El mejor valorado, el Travellers House lisboeta cuya fotografía ilustra este post, ofrece cama en habitaciones compartidas a precios que oscilan entre 16 y 25 €/noche. Los propietarios suelen ser gente viajera y el origen mayoritario de los viajeros es Australia, USA, Canadá… en un interesante mercado joven que gana posiciones en el mercado de viajes según un reciente estudio de la WYSE Travel Confederation, un turismo que anda rompiendo fronteras demográficas, culturales y económicas.
Para leer: un interesante artículo en Le Globe Veilleur (francés) y otro del suplemento EL VIAJERO del diario EL PAIS (02/05/2009)



2 comentarios
Marzo 19, 2009 a las 12:17 pm
[...] El viaje vertical es una expresión de un segmento viajero que crece, a la vez que puede ser un pretexto útil para animar una estrategia creativa en ciertos destinos turísticos que aspiren a enamorar a un público de bajo impacto, rentas seguras y estancias largas. Una nueva política de movilidad que al hilo del éxito de los viajes de IMSERSO, y a pesar de su frustrada extensión europea, salte fronteras y estimule todo tipo de relaciones intergeneracionales, interculturales … En fin, un mercado más que atractivo que no ignora a pesar de la edad su relación con otras tendencias que venimos observando tales como el couchsurfing, los greeters, o flashpackers. [...]
Septiembre 23, 2009 a las 6:26 pm
estoy de acuerdo con este post, el turismo juvenil se esta metiendo de lleno como un segmento del turismo en general, cada dia hay mas y cada dia exigen mas, esto ya no es el tipo pulgoso que le da igual dormir en un cuchitril, esto esta cambiando y la gente quiere tecnologia, interactividad, limpio, barato etc…..el mundo cambia, nosotros cambiamos, los negocios cambian