elBulli

Adri-3dcast1

Hace unas semanas, TVE dedicó varios programas al pasado y presente de Ferran Adrià, distinguido en varias ocasiones como el mejor cocinero del mundo. En uno de estos reportajes,  no recuerdo si era el catedrático Coll quien diferenciaba el modo de proceder de Adriá respecto a otros colegas. Mientras éstos hablaban de ingredientes primero  y luego trazaban un plan culinario con el que trabajarlos, el chef catalán diseñaba antes el concepto sobre el que trabajar y sólo después experimentaba con los ingredientes más adecuados. Ese afán de innovar y asociar, para acabar deconstruyendo los ingredientes mismos de cualquier plato o alimento tal como hasta entonces había sido conocido, es el que marcó unas pautas de diferenciación verdaderamente revolucionarias entre el equipo de elBulli y otros templos gastronómicos. Muchas cosas, además claro está, del despliegue sensorial que emana de esa cocina / laboratorio, destacaban en esa programación televisiva. Valgan de ejemplo:

El cuidado del equipo, cuánta gente ha pasado por elBulli a lo largo de las dos últimas décadas. La creatividad, el tiempo de cierre al público para crear, la presencia de creadores entre los equipos de cocina. El conocimiento, la inspiración y reelaboración de otras cocinas tradicionales y contemporáneas. La búsqueda permanente de materia prima repensada, transformada. El respeto por la gente de su oficio y el reconocimiento de éstos y de buena parte de la crítica.

Justo por esos días recibí un apreciado obsequio de parte de la editorial Actar. Un ejemplar del libro “Comida para pensar, pensar sobre el comer”, resultado de la cooperación del artista Richard Hamilton y Vicente Todolí, director de la Tate Modern, e inspirado en la participación del cocinero en la Documenta 12, el verano de 2007. El texto enmarca además esta inusitada presencia artística en el marco evolutivo de la cocina de Adriá durante la década 1987-2007, inaugurada con un proceso de copia que pronto dejó paso a una efervescencia creativa inagotable, capaz de engendrar cada temporada una obra nueva completamente redefinida, lista para ser servida con un lenguaje poético propio tal como una representación donde a cada comensal se corresponde más de una persona del equipo creativo de Adrià. Ya en los años 90, Adrià había salido del espacio físico de la cocina para embarcarse en un proceso de reflexión creativa con el escultor Xavier Medina. A la invitación de la Documenta, elBulli respondió con la propuesta de ser el propio restaurante un pabellón en la distancia, de la propia muestra. Así, durante los cien días en que ésta estuvo abierta, dos personas, seleccionadas entre los visitantes, artistas o críticos, fueron invitados diariamente a participar del proceso creativo de el Bulli, disfrutando del menú que ese día era servido a la afortunada clientela. Además, dos mesas redondas fueron organizadas para tras la experiencia de degustar el menú del equipo de Adrià, protagonizar un coloquio acerca de las percepciones habidas. A su vez, la camarera encargada de servir la mesa de la pareja de invitados, los escudriñaba a conciencia y  tomaba buena nota de la experiencia, marcada por el contraste de emociones que se sucedían al son de los platos: ironía, juego, provocación, sorpresa… Ante esta propuesta, los comensales respondieron entre la excitación, desorientación, la regresión, el misticismo o la pregunta trascendente.  Si por arte entendemos la capacidad de provocar emociones, no queda duda acerca de lo acertado de la invitación, pues la clientela de elBulli parece emprender un viaje que como un carrusel se desliza hasta transformarse en un verdadero parque de atracciones emocionales. Tal vez ésta sea, además de otras cualidades, una de las grandes virtudes de ElBulli que alimentan su éxito más allá de las paredes del propio restaurante, tal como muestra el estudio de su caso por la prestigiosa ESADE.

La edición de  Comida para pensar, pensar sobre el comer, tan cuidada como acostumbra Actar, representa por otra parte un repaso completo al devenir conceptual, tecnológico y ahora diremos artístico de este santa santorum  gastronómico.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo CULTURA ALIMENTARIA, TURISMO GASTRONÓMICO

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s