Archivo mensual: septiembre 2011

Sweetgrass

Sweetgrass es un documental de 2009 que sigue las huellas de algunos pastores estadounidenses, los “últimos cowboy de los tiempos modernos”, mientras guían sus rebaños de ovejas hacia los pastos estivales de Montana: un viaje de cinco semanas y 150 millas que muchos otros recorrieron antes, una tradición que hoy, sin embargo, está desapareciendo.

La filmación sigue a estos hombres rudos, con las señales del tiempo marcadas en sus rostros, que acompañan a un rebaño de 3.000 cabezas a través de paisajes ásperos de las montañas de Montana, protegiéndolas día y noche de lobos y osos.

Dirigido por el antropólogo de Harvard Lucien Castaing-Taylor y producido por su esposa, Ilisa Barbash, el documental fue presentado en el Berlin International Film Festival y el New York Film Festival, fascinando a crítica y público de todo el mundo con la sencillez, la estética y la sinceridad de sus retratos.

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Londres para repetidores

Septiembre ha sido, antes de Bolonia y sus planes,  tiempo de vuelta a las aulas con objeto de  pasar reválida de exámenes sin fortuna  previa. Pero también es momento  más que recomendable de disfrutar con  un  viaje. Y en ese objetivo,  Londres es siempre un destino valioso, aprovechando la oferta de vuelos baratos, como atestigua la verdadera plaga de turistas españoles, cada vez más presentes en  la capital británica. A ellos va dirigida una sencilla, manejable e interesante guía editada este mismo año por Anaya Touring – Volver a Londres-, escrita por Gonzalo Arroyo Prieto. A destacar de la edición, la utilidad de los mapas, el surtido fotográfico y el cuidado índice temático final.

Dividida la ciudad en 7 zonas – Westminster, Covent Garden, City, Soho, Bloomsbury, Southwalk – Bankside y Kensington-, abundan alternativas con las que componer opciones de lo más variopintas, tomando sugerencias de una y otra parte.  Por ejemplo, en nuestro caso, dejamos una propuesta que bien puede ocupar un intenso día de paseo londinense.  Nuestra visita discurre en cuatro de las anteriores zonas citadas, teniendo salida desde la estación de tren de Euston, siendo recomendable usar el metro para facilitar  el desplazamiento entre alguno de los puntos a conocer.

Muy cerca de Euston, encontramos dos paradas destacadas en nuestro itinerario, generalmente menos conocidas por la presencia cercana del celebérrimo British Museum: la British Library y la St. Pancras Station. Nuestra guía dice que la Biblioteca Británica fue abierta en 1997, tras una larga obra según el diseño del arquitecto Colin St. John Wilson,  y contiene más de 150 millones de ejemplares de textos. El edificio  de color rojo, es verdaderamente impactante en sus dimensiones. Observando una maqueta del mismo desplegada en el interior, sorprende el dispositivo interno necesario para metabolizar la entrada incesante de tanto documento. Llama sobremanera nuestra atención el magnífico y luminoso hall del que salen escaleras a otras tantas plantas, desde donde se abren galerías a este patio central, dejando ver los lomos de esa ingente e inacabable hilera de libros. Decenas de lectores, conectados a sus portátiles se despliegan por todos los espacios de acogida, incluida una cafetería y un restaurante. El sistema de acceso a los documentos guardados en la Biblioteca requiere de una inscripción previa, pudiendo llevar su tiempo el acceso al texto deseado. El visitante ocasional puede contemplar una selección de algunos valiosos documentos visitando la exposición de algunos “tesoros”, ubicada en la Sir John Ritblat Gallery a la que se accede directamente desde el hall principal. Destacan la Biblia de Gutemberg, el libro de apuntes de Leonardo da Vinci, el diario de viaje del Capitan Scott en su camino al Polo Sur, manuscritos y textos sagrados bellamente ilustrados o las letras escritas a mano de canciones como Help o Yesterday de la mano de los Beatles, Paul MCartney o John Lennon.

La estación de St. Pancras, destacado hito de la ingeniería Victoriana fue inaugurada en 1868, con su majestuoso tejado de cristal y hierro de 183 m. de largo, 70 m. de ancho y 30 m. de alto. Tras la fachada neogótica con sus piedras,  gárgolas, vidrieras y  ladrillos estaba el antiguo hotel Midlan Hotel, cerrado más tarde para tras un largo proceso se reabriese el lugar en 2007, alojando la estación y el  St. Pancras Renaissance London Hotel

De allí en metro a Covent Garden, donde buscamos varios puntos de interés. En primer lugar la Photographer’s Gallery (16-18 Ramillies St.), uno de los mejores sitios de la ciudad para ver exposiciones fotográficas. Lamentablemente en estos días se halla cerrada por reformas pero en breve se anuncia su reapertura. Vale la pena consultar el sitio web.  

Más acertado, en especial si hay apetito, es esconderse en la caverna subterránea que aloja desde hace unas décadas un veterano restaurante vegetariano, el Food for Thought (31 Neal St.), situado muy cerca de la estación de metro de Covent Garden. Comida económica y nutritiva a base de ensaladas y consistentes guisos con sabores orientales en los condimentos sabrosos, agua fresca, algún té y buena compañía. ¡Diferente!

Tras el alimento, tal vez apetezca un rato de tiendas curiosas, comprando o sencillamente deleitando. Nuestra ración de libros puede ir desde la sobremesa esotérica en THE ASTROLOGY SHOP, al lado mismo del restaurante vegetariano citado. Además de libros, objetos variopintos, música, conversación con las chicas de la tienda y anuncio de múltiples actividades.

No lejos de allí, aún los tenderetes al aire libre del Mercado verde de la  Berwick Streetexhiben frutas coloridas, lavadas bajo el aguacero de la tarde. Una bolsa de cerezas o fresas puede ser refrescante mientras deambulamos entre sastrerías, viejos LPs, o nos decidimos a tomar una cerveza en el más veterano de los pubs de la calle, el legendario Endurance.

Si nos queda pendiente la búsqueda de algún libro, cerquita está FOYLES (113-119 Charing Cross), la que dicen es la librería más grande de la ciudad.

Un último salto en la jornada nos lleva hasta la concurrida orilla sur del río Tamesis. Las voces de los españoles están a la orden del día en cualquiera de los lugares más reclamados de la zona, sea London Bridge, Borough Market, el requeteretratado Millenium Bridge, Southwark Cathedral o como no, la siempre omnipresente en cualquier guía que se precie, Tate Modern. Nuestras últimas visitas han constatado un cierto bajón en la programación, en especial en la majestuosa sala de turbinas donde se han podido contemplar excelentes intervenciones. Ahora parece que las obras de ampliación en curso, paralelas con una reocupación cada vez más intensiva del suelo de la zona, donde no dejan de crecer esbeltas torres, se llevan el dinero que antes proporcionaba una mejor oferta a los visitantes. En todo caso, la sencilla propuesta de Taryn Simon nos pareció, en su búsqueda de conectar historias de vida con lazos de sangre en los más diversos lugares del planeta, un magnífico refugio donde terminar el día y digerir la dosis de gran ciudad que uno siempre obtiene tras vagar una docena de horas por la ciudad londinense.

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