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MAPAMUNDI DE LA FELICIDAD

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Siempre exigente en sus textos, Timothy Garton Ash, escribía en EL PAIS sobre la felicidad en un mundo hecho trizas, subrayando como los gobernantes del mundo andan por un lado y otro, intentando recuperar la marcha de los motores del crecimiento sin reparar ellos ni los ciudadanos que gobiernan, en la insostenibilidad de un modelo de desarrollo como el que ha sufrido el actual colapso crítico. Alude en su interesante artículo a la paulatina introducción de indicadores de felicidad como parámetros para medir el desarrollo humano. Una cohorte de psicólogos y economistas, han puesto sobre la mesa, a partir de bases de datos de diferente procedencia, valores mundiales de felicidad, o mapas universales de la distribución de la felicidad por países.  El Top 20 de los países más felices, fue el siguiente:

1. Denmark
2. Switzerland
3. Austria
4. Iceland
5. The Bahamas
6. Finland
7. Sweden
8. Bhutan
9. Brunei
10. Canada
11. Ireland
12. Luxembourg
13. Costa Rica
14. Malta
15. The Netherlands
16. Antigua and Barbuda
17. Malaysia
18. New Zealand
19. Norway
20. The Seychelles

Otros resultados destacables son:
23. USA
35. Germany
41. UK
62. France
82. China
90. Japan
125. India
167. Russia

Los tres países menos felices serían:
176. Democratic Republic of the Congo
177. Zimbabwe
178. Burundi

Se han desarrollado aproximaciones prácticas con las que poder calcular el correspondiente índice, y algunos países como Bután se distinguen por haber incorporado un Índice Bruto de Felicidad como indicador nacional de desarrollo.

En Oleopolis escribimos con frecuencia sobre los límites del crecimiento turístico, y el racionamiento o el decrecimiento como alternativas. Tal vez sea hora de pensar en la felicidad propia y ajena cuando tomamos decisiones como consumidores y viajeros. O acaso no era la búsqueda de la felicidad el objetivo del viaje.

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LA TIERRA EN VENTA

Las dos crisis cruzadas que durante 2008 han mostrado su vigor, la crisis alimentaria mundial y la crisis financiera, como muestra evidente de una compleja crisis global, dan lugar a numerosos impactos laterales. Un informe de GRAIN, detalla las circunstancias que están caracterizando un movimiento de apropiación de tierras en todo el mundo tanto por parte de aquellos países que buscan asegurar su abastecimiento alimentario como por aquellos otros que dirigen nuevos negocios financieros a la especulación de tierras. Las corporaciones de alimentos y los inversionistas privados, ávidos de ganancias en medio de la profundización de la crisis financiera, ven la inversión en tierras agrícolas extranjeras como una importante fuente nueva de ingresos. El resultado es que las tierras agrícolas fértiles se privatizan y concentran cada vez más. De no poner coto a este proceso, el acaparamiento mundial de tierras podría significar en numerosos lugares del mundo el fin de la agricultura en pequeña escala y del campo como medio de vida y sustento. El Informe incluye un anexo con más de cien casos que ejemplifican la magnitud y gravedad del fenómeno.

Al daño que supone para todas las poblaciones humanas involucradas este expolio económico, se une el peligro de la pérdida de diversidad alimentaria, puesto igualmente en evidencia.  The Seed Map es un recurso visual que muestra el estado de la agro-biodiversidad en el mundo. En los tiempos de viajes que corren, donde algunos viajeros se hacen eco de mayor sensibilidad ambiental y algunos destinos se muestran igualmente comprometidos, va siendo hora con urgencia de relacionar la práctica turística con la soberanía alimentaria, tal como propone Jordi Gascón y Ernest Cañada.

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DEFINICIÓN DE TURISMO (IV). La desaceleración como alternativa a las crisis del turismo

 

 

El decrecimiento es la expresión última de un posicionamiento al que se llega tras una afirmación de códigos o tópicos opuestos a los dominantes en la práctica actual de la industria turística. Así, frente a la movilidad, el exotismo, el consumo, la publicidad …, más allá de una utopía hay quien se manifiesta a favor de la proximidad, la frugalidad, la reducción de gastos o la lentitud. Philippe Bourdeau y Libéra Berthelot, de la Universidad de Grenoble están llevando a cabo un replanteamiento del hecho turístico a la luz del concepto de “decrecimiento económico”, sobrepasando los tópicos consensuados social y científicamente, acerca de los beneficios y la naturaleza apolítica y ahistórica del turismo. Su investigación ha partido de una encuesta exploratoria, varios acercamientos empíricos sectoriales y conduce a un ensayo general más especulativo. El concepto de decrecimiento refuta el economicismo y el productivismo como finalidad de las sociedades humanas. El primer cuestionamiento a hacer tiene que ver con la misma concepción del ocio y el tiempo libre en una sociedad de trabajo en cuyos valores está profundamente anclado. El concepto de vacaciones está en efecto orientado según los instrumentos del modelo económico dominante al hiper-consumo de recursos y se parece cada vez más a la jornada de trabajo.  Por otra parte el turismo habría contribuido con su propagandista valorización de los lugares lejanos a la devaluación global de los espacios de proximidad. En medio de una sobre-movilidad sin sentido el turismo llega a jugar el papel de una “junk mobility” donde por la compra de un cierto producto se regala un viaje. Los valores se habrían invertido en relación a décadas pasadas y la movilidad entendida como instrumento económico hace del inmovilismo una reivindicación nueva. El turismo se entiende sin duda como un sector clave de crecimiento para el capitalismo de producción cultural.

Sin embargo, el turismo es una vitrina de las desigualdades sociales y de la asimetría norte-sur. Así en Francia, 4 personas de cada diez no van de vacaciones, mientras que los profesionales superiores lo hacen en un 90% y los obreros un 48%, o menos de uno de cada quince va a esquiar. Según la OMT, sólo un 3,5% de la población mundial, concentrada en los países desarrollados,  tiene acceso al turismo. Frente al “liberalismo de rostro humano” que trata de proclamar la OMT, la creencia de que las “vacaciones de unos despiertan el malhumor de otros”. Justo para contraatacar, la OMT ha lanzado con fuerza sus campañas que promueven el turismo como “fuente de riqueza” y “agente de lucha contra la pobreza”, en la práctica poco más que contragolpe ideológico a las críticas.

La cuestión medioambiental ligada al turismo no es menos importante ni desigual en el origen de sus impactos. Así, un 5% de los franceses son responsables del 50% de las emisiones de GEI a causa de sus viajes turísticos nacionales, y el 10% más activo emite casi los dos tercios.   Según un estudio llevado a cabo por el Ministerio de Ecología francés, las emisiones de GEI debidas a los transportes pasaron en el conjunto de emisiones nacionales de representar un 21% a inicios del anterior decenio a un 26,5% actual. El peso de los desplazamientos turísticos representaba en 2006 un 3% de las emisiones totales de GEI y un 6% teniendo en cuenta el transporte internacional, y alcanzando un 8% al sumar el turismo de negocios. El 62% de esas emisiones correspondían al transporte aéreo y un 42% a los destinos lejanos, añadiendo como las prácticas más contaminantes están ligadas a los alojamientos de mayor categoría y actividades deportivas y de naturaleza, especialmente marítimas. El envejecimiento de la población, la expansión de los vuelos low cost y las perspectivas de multiplicación por dos del número actual de turistas en 2020, aconsejan según este informe, considerar “globalmente la cuestión de los instrumentos económicos, permitiendo limitar el uso de los transportes más contaminantes…”.

Por aquí y por allá, de L’Express al Washington Post o Terra Economica , se percibe la conciencia de la incertidumbre y la profundidad de la crisis, en tanto que el sector profesional y parte importante de las administraciones públicas e instituciones, continúan viviendo su euforia técnica, económica, financiera o inmobiliaria, apenas desplazando levemente los centros de gravedad de la atención mediática, asombrada y cómplice de los fuegos de artificio lanzados, vestidos siempre del confortable “beneficio sostenible”.

Los conflictos sociales ligados a una industria escasamente comprometida con la estabilidad y calidad de las condiciones de trabajo de sus empleados, la crisis ambiental y de imagen, el sentimiento anti-turista extendido, son entre otros, elementos a considerar si requiere aprovechar la crisis actual para abordar una crisis de modelo con soluciones verdaderamente originales y dirigidas a personas antes que a consumidores.

INFORMACIÓN:

http://www.degrowth.net ; www.decroissance.org ; www.decrescita.it

DEFINICIÓN DE TURISMO (I)

DEFINICIÓN DE TURISMO (II)

DEFINICIÓN DE TURISMO (III)

DEFINICIÓN DE TURISMO (IV)

 DEFINICIÓN DE TURISMO (V)

 

 

 

 

 

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DEFINICIÓN DE TURISMO (III). La quietud como alternativa a las crisis del turismo

Viajes punto y aparte, de Dominique Vernay (Salinas, Asturias). EL PAIS SEMANAL 31/08/2008

“-¿Qué tal las vacaciones?… ¿adónde fuisteis?

-Aún no lo sé, la agencia nos da las fotos mañana…ya te diré.

Silencio perplejo al otro lado del teléfono… ¿diálogo de besugos?, ¿cruce de líneas?, ¿estrés posvacacional?

-No sé de qué te extrañas, maja… ya te dije que la agencia que habíamos contratado era fantástica, aunque eso sí, muy cara. Pero lo pagas a gusto porque no tienes que ocuparte de nada… fíjate lo que te digo, de nada, ni siquiera tienes que salir de casa. Pero creo que lo pasamos muy bien y que en las fotos se nos ve muy contentos. ¿Y vosotros, qué tal?…

Si hay una alternativa radical en este momento frente a la generalizada orden de movilidad humana, ésta es la voluntaria quietud. La rebeldía, como un día fue el nomadismo, tal vez hoy sea sin duda mantenerse inmóvil. Una forma ensayada de viaje experimental.

Algunas referencias al respecto:

PROTOCOLO DEL QUIETO, “…  en virtud del cual se concedería a todos los hombres por igual un cupo de movilidad con un máximo de kilómetros a recorrer en el curso de una vida. Los viajes turísticos descontarían el doble de kilómetros mientras que no se registrarían las visitas a amigos, los desplazamientos solidarios, las estancias de trabajo o las becas de estudios, según el principio general de que sólo debería salir de su país el que tuviese algo que enseñar o algo que aprender. La idea sirve sobre todo para revelar irónicamente las destructivas consecuencias, ecológicas, económicas, políticas y sociales, de esta invasión de caníbales mirones que pasean libremente por el mundo su egolatría industrial. En otro mundo posible quizás se percibiría la necesidad y sensatez de esta propuesta. De momento nos conformaríamos con que pusiéramos del revés —para dejarlas del derecho— nuestras cabezas y comprendiéramos hasta qué punto es absurdo —y no normal—, contrario al sentido común y al buen juicio —y no lógico y natural— el que todo un país se organice para recibir alborozado a un blanco que quiere fotografiar se delante de la pirámide de Kéops mientras que todo un país se organiza para tirotear y apalear en una valla a un negro que quiere construir una casa…” ‘Turismo: la mirada caníbal’, Santiago Alba Rico

– VAGABUNDOS Y TURISTAS. Un retoque a un texto original de Zygmunt Bauman, con el argumento de negar la supuesta libertad de los turistas, quienes conducidos por la sociedad de consumo, birlada su libertad de elección ante propuestas cerradas y privados de sus derechos elementales, son víctimas encarceladas de una movilidad supuestamente liberadora. Por el contrario, serían los quietos los verdaderamente libres, al optar junto a los excluidos, por una voluntaria quietud. Una declaración de guerra en toda regla contra la industria opresora del viaje. El citado texto, extraído de una conferencia de Bauman en 1995, titulada “Turistas y vagabundos: héroes y víctimas de la posmodernidad” (La posmodernidad y sus descontentos. Ed. Akal, 2001, pág. 119), quedaría así: “… Los turistas, víctimas del mundo que hizo de los quietos sus héroes, tienen su utilidad, después de todo; tal y como les encanta decir a los sociólogos, son ‘funcionales’. Resulta difícil vivir cerca de ellos, pero es impensable vivir sin ellos. Es el cariz extremadamente escandaloso de sus privaciones el que reduce las preocupaciones propias al rango de inconveniencias marginales. Es su desgracia manifiesta la que mueve al resto a dar todos los días gracias a Dios por haberlos hecho turistas…”

– NÓMADAS DIGITALES. Vidas nómadas las de estos digitales a quien un reportaje de THE ECONOMIST comparaba con cangrejos ermitaños arrastrando sus cachivaches. Sin embargo, un nomadismo que no debe confundirse con la migración ni con el viaje, muerta la distancia, interconectado el mundo. Para el nómada digital no importa el desplazamiento, lo relevante es la permanente conectividad. Estos cambios tecnológicos soportan y contribuyen a acelerar nuevas formas de nomadismo social, con poblaciones cada vez más ligeramente conectadas. Cinco de cada diez best sellers escritos en Japón en 2007 lo fueron en teléfonos móviles. Los pioneros orientales marcan la tendencia que más tarde la corriente mundial seguimos. Los espacios se hacen híbridos y multifuncionales, flexibles.  Los oasis para nómadas sustituyen los viejos “terceros espacios sociales”, si bien creando habitáculos físicamente llenos pero psicológicamente vaciados. Incluso los patrones de viaje ‘radiales’ de la oficina a la oficina, cambiaron por otros en forma de ‘margarita’, de terceros lugares a otros terceros lugares. Movilidades forzadas de cangrejos con su casa a cuestas.

– AUTONOMADÍA. El antropólogo Franck Michel escribe sobre ‘turismo de proximidad para identidades plurales’. No dice que el turismo se haya convertido en plaga, sino directamente en una guerra que amenaza movilizar en todo el mundo más de mil seiscientos millones en 2020, sin hacer cuentas de lo que representa el turismo doméstico en el interior de cada país. Horrorizado ante lo que puede representar para la vida del ser humano en el planeta y en particular para este último, se plantea una refundación del hecho turístico, o al menos del viaje. Suena duro relacionar “producto turístico” con vacaciones, la compra y venta con el disfrute ocioso, y sin embargo eso es lo que ahora nos encontramos, invadidos por ofertas enervantes en las páginas de periódicos, emails, vallas publicitarias… Turistas a la postre tan presionados por visitar como oprimidos por consumir, dice Michel. La mundialización humanista que proclama sería un mestizaje entre el “Volem vivre al pais” y el “les frontières on s’en fout”, dos gritos sesentayochistas, el primero occitano, el segundo nacido de la revuelta obrera y estudiantil. Ir más lejos del descafeinado discurso de la sostenibilidad si se desea en verdad salir de las posiciones viejas de lo turísticamente correcto. Propone en fin, dos vías:

– Para las poblaciones autóctonas de los países del Sur, dotarlas de un “pedestal” sociocultural autónomo, capaz de resistir ante la mundialización y el turismo de masas, reforzando cinco ejes principales: la lengua, las creencias, la cultura, la organización social y familiar y la historia.

– En los países del Norte, se hace preciso romper con el discurso impostor del desarrollo, vivido como nueva religión occidental y liberal. Cuatro alternativas para retomar un sentido del viaje personal y colectivo, para arrancar de las manos de los traficantes de sueños el comercio de los viajes: un viaje diferente al estilo de un ‘slow travel’, permanecer en casa para re-apropiarse del espacio físico y social próximo junto a su universo, viajar lejos de casa pero haciendo prueba de una real apertura al otro así como con imaginación e iniciativas originales, viajar al corazón mismo de la inmigración visitando aquello que algunos no quieren ver jamás, y también haciendo visibles a los inmigrantes en nuestras propias vidas, en nuestras casas.

Viajando al fin con la mochila en casa…

 

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TURISMO Y GLOBALIZACIÓN

Frente a la visión del turismo como paradigma de la globalización, el sociólogo Julio Aramberri mantiene que éste favorece en menor medida la integración entre sus componentes que otros sectores como el sistema financiero, las industrias audiovisuales o las redes de información. Esto se refuerza merced a que las principales fuentes estadísticas –OMT, WTTC y WEF-, se basan en el análisis de indicadores muy limitados, en especial al no considerar al turismo “doméstico” entre sus fuentes. Aramberri afirma que “…lejos de una generalización de la tendencia de todas sus partes, parece que el turismo mundial se distribuye en conjuntos o clusters donde el turismo se presenta cada vez más integrado entre emisores y receptores”. Obviamente los tres conjuntos destacados son los constituidos por Europa junto al Mediterráneo Sur y Norte, Norteamérica con Méjico y Caribe y en tercer lugar Asia Oriental al Norte y al Sur. Concluye que el sistema turístico mundial no se estructura en grandes flujos intercontinentales sino en conjuntos regionales o interregionales, contando cada uno con sus países claves y su hinterland. Al faltar esos hitos en zonas como Africa, Latinoamérica, Asia Meridional u Oriente Próximo, el turismo es escasamente globalizador. Sistematiza los datos del Consumo Turístico de los Viajes & Turismo (V&T) y su comparación con el PIB nacional, estructurando el turismo mundial en tres grupos (V&T/PIB):

I) Gran Incidencia. Países de bajo desarrollo y diversificación; islas o pequeños territorios; próximos a grandes mercados emisores: Maldivas, Zimbabwe, Fiji, Croacia, Rep. Dominicana.

II) Desarrollo sostenido:

II.1) Países desarrollados. Países desarrollados más otros cinco miembros de la UE, representando el turismo más del 10% del PIB, economías diversificadas, receptores y emisores importantes, mercados internos de altas rentas y productos turísticos diversificados.

II.2) Estrellas Ascendentes. Países en rápido desarrollo, economías crecientemente diversificadas con peso de la industria de V&T, destinos bien posicionados y próximos a mercados emisores: Túnez, Tailandia, Marruecos, Costa Rica, Malasia, Egipto, Kenia, Turquía, Senegal…

II.3. Intermedios. Economías poco diversificadas, a veces islas (Papúa), a veces más desarrollados (Hungría, Polonia), cercanos a mercados emisores (Ucrania, Albania).

III) Atrasados. Areas menos desarrolladas, bajo PIB y renta per capita, mercados interiores limitados, economías poco diversificadas y distantes de mercados emisores. Países como Federación Rusa, Vietnam, Méjico, Sudáfrica, China, Argentina, Pakistan, India o Bangla Desh.

Aramberri opina que el turismo seguirá animando una globalización limitada. Por otra parte, la correlación entre desarrollo humano y  turismo, muestra una mejora en educación, salud o lucha contra la pobreza paralela al incremento de llegadas turísticas, lo que nos lleva a pensar en el caso de los PVD si es el turismo el factor –o uno de los factores- que contribuye a mejorar estos indicadores o por el contrario es la mejora de éstos la que facilita la llegada de los turistas. El papel del Estado y sus políticas, la actitud de la población, su historia y cultura, son determinantes junto a los factores físicos y ambientales, las infraestructuras, inversiones y condiciones de acceso, de un mayor o menor crecimiento de la actividad turística. En este sentido, el  World Economic Forum, está elaborando un Indice de Competitividad Turística (TTCI), como instrumento con el que potenciar la competitividad turística de los PVD y reducir la pobreza. El Indice combina 14 indicadores, agrupados en tres subíndices: Base normativa, Infraestructuras y entorno de negocio, y Recursos culturales, naturales y humanos. La OMT como colaboradora, ha pedido un ajuste metodológico del TTCI que module la penalización que representa en este ranking el hecho de valorar el desarrollo sesgadamente en aspectos críticos en los PVD. En todo caso, añade la OMT, deberían darse importantes transferencias de fondos para pulir las grandes diferencias de la actual situación de partida.

 

 

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MOVILIDAD HUMANA EN AFRICA

Mirando algunos mapas en la exigente selección cartográfica de Le Monde Diplomatique, en cuya presentación tiene mucho que ver  Philippe Rekacewicz, inicié una reflexión en torno a la movilidad humana, migraciones y turismo fundamentalmente, en el continente africano, apoyado en el estudio The myth of invasión. Irregular migration from West Africa to the Maghreb and the European Union, publicado por el INTERNATIONAL MIGRATION INSTITUTE, de la Universidad de Oxford, en octubre de 2007. Un primer mapa tomado de ese estudio deja ver la compleja trama de relaciones de movilidad en el conjunto de Africa.

Añado sin exhaustividad, algunas de las conclusiones del citado informe, en especial por el interés que tienen en el contexto de la relación de la migración africana al sur de Europa:

          La migración transahariana no es tan nueva ni tan masiva, teniendo raíces en la práctica nómada, la actividad comercial y los desplazamientos de los refugiados, así como en políticas nacionales “panafricanas”, en particular de la mano de Libia.

          La apocalíptica representación de un éxodo masivo y desesperado es errónea. Es una emigración fruto de elección familiar en busca de oportunidad tanto o más que fruto de la desesperación.

          Es un mito que todos los subsaharianos que atraviesan el Sahara lo hagan en dirección a Europa.

          El número de irregulares que intentan llegar a Europa estarían en torno a los 25.000 anuales. 

          La política europea de externalización del control ha provocado efectos negativos, diversificando las rutas a pie y marítimas y generando frecuente violación de los derechos humanos sobre los migrantes. Se puede cuestionar abiertamente que el control haya reducido el número total de irregulares transitando ante la imposibilidad de cerrar la línea prolongada del Sahara y del litoral africano.

          Es una ironía que las políticas represivas acaben por generar más migración irregular. Las mafias son un resultado de una política represiva que fomenta la ilegalidad. Se trata de políticas fallidas que no entienden la migración desde un enfoque integral sino como un problema a resolver.

          La emigración irregular genera economía en los países en tránsito. El Norte de Africa se configura como “”2ª mejor opción para muchos emigrantes subsaharianos”

          La estabilidad de redes de emigrantes en los países europeos de destino fomenta políticas de emigración “legal” o al menos de acogida familiar que alternan con la emigración ilegal. Las nuevas infraestructuras viarias (Argelia-Niger, Senegal-Marruecos), junto a los acuerdos comerciales y turísticos entre el sur de Europa y el norte de Africa, incentivan la movilidad humana.

          La segmentación de los diferentes mercados de trabajo y las transiciones demográficas del sur de Europa y norte de Africa pueden representar en un escenario realista un desplazamiento hacia el sur de las zonas de atracción.

          La doctrina tradicional de que una política de desarrollo es la alternativa a los movimientos migratorios no supone un corte inmediato a la tendencia migratoria. Por el contario, una política de desarrollo que mejore la cualificación de las personas, las anima a buscar nuevas oportunidades en otros entornos.

          Hay que mantener sin embargo que la no creación de canales legales que relacionen inmigración y mercados de trabajo, así como la persistencia de economías informales en el sur de Europa y norte de Africa, no harán sino seguir alimentando la actual migración irregular.

 

Como complemento a la lectura de esas conclusiones, puede seguirse la propuesta visua,l relatada en primera persona, de un emigrante camerunés en su trayecto hacia Europa,  ofrecida por  Olivier Jobard, en el documental  Kingsley’s Crossing.

Como contraste de la tupida red de desplazamientos migratorios, el mapa africano de llegadas turísticas internacionales es un vacío con manchas puntuales en tres o cuatro zonas, reflejo de la desigual distribución entre flujos turísticos mundiales y desarrollo económico.

 

 

El continente africano, para su pesar, está ligado a hambrunas endémicas, pobreza generalizada, enfrentamientos tribales, civiles o fronterizos, así como subdesarrollo. La actividad turística es escasa, pero debe ser relativizada tanto por su desigual distribución como por su evolución o impacto. El turismo africano se dice que balancea entre “el sueño y la pesadilla”. Pocos destinos gozan de atractivos tan ligados al misterio y sugestivos históricamente para el viajero como el continente africano. Sin embargo, un cúmulo de circunstancias adversas como las mencionadas, acaba por echar al traste tan fundadas esperanzas. Aquellos países que como Egipto, Marruecos o Kenia atraen a un buen número de turistas, no están exentos de que cualquiera de los problemas citados, a los que se une la amenaza terrorista, les afecte en cualquier momento, dando lugar a verdaderas hecatombes de su incipiente modelo turístico. La inseguridad, corrupción política, falta de condiciones higiénicas o sanitarias, malas infraestructuras y comunicaciones, ausencia de una clase empresarial inversora en el sector turístico y personal cualificado, son otros factores negativos que influyen en este desigual y escaso desarrollo. En 2006, las llegadas internacionales en África supusieron según la OMT 40,6 millones de turistas, un 8,8 de incremento respecto al año previo. Los datos tanto de la WTTC como  WTO describen importantes vacíos turísticos en el continente, con una distribución de las llegadas en tres áreas principales: África del Norte con 14,9 millones de turistas en 2006, con dos países recibiendo en torno a los 6,5 millones cada uno, pero con un crecimiento diferenciado: Túnez (3,3%) y Marruecos (12%). En el África Oriental destaca Kenia. En  África del Sur, Sudáfrica disfruta de una consolidada posición de cabeza en todo el continente, con 8,3 millones de turistas en 2006 y un crecimiento de un 9%.  Con todo, hay puntos, que pueden ser destacados en el mercado turístico mundial, generalmente en una evolución acorde al incipiente desarrollo económico de algunos de estos países. Gobiernos como Nigeria o Camerún también están apostando por mejorar su posición. Tanzania está beneficiándose de sus esfuerzos promocionales en EEUU. Los flujos turísticos internacionales están protagonizados mayoritariamente por los propios africanos, aun faltando verdaderos emisores regionales. El turismo europeo representa el segundo gran grupo de llegadas internacionales, si bien muy concentrado en los países del Norte.

NORTE DE AFRICA. Poco relevante en términos absolutos, sin embargo en algunos países –Túnez de manera destacada- el empleo, la aportación al PIB global, el porcentaje de inversiones y las exportaciones son sumamente importantes en las economías nacionales. El crecimiento actual (7,6%) como previsto para los diez próximos años (5,3%) está por encima de la media.

AFRICA SUBSAHARIANA. Con las siguientes, representa el nivel inferior entre el conjunto de 13 regiones estudiadas. Apenas perciben entre el 1,3% y el 0,8% del gasto turístico mundial,  hallando apenas un grupo de países con una oferta receptora turística que pueda ser llamada así. Ni el empleo porcentual, ni las entradas de las exportaciones, ni el consumo personal son aquí destacados. Su tendencia actual y futura de crecimiento (4,2%) es cercana a la media mundial.

 

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TURISMO INVISIBLE

1º de Mayo, día de los trabajadores. Hablemos de trabajo, turismo e invisibilidades.

1º) Dónde la situación laboral ligada al desarrollo inmobiliario y turístico está alcanzando cotas de insostenible explotación es en los Emiratos Árabes. Allí su jefe de policía ha acabado por gritar: “Me temo que mientras construimos rascacielos estamos perdiendo los emiratos”, ante las revueltas de trabajadores que están aconteciendo y la toma de postura por parte de los gobiernos de origen de los inmigrantes, reclamando mejores condiciones del sistema “esclavista” en que viven. Human Right Watch publicó un informe sobre el tema y ofrece información sobre el asunto.

2º)  Tampoco acostumbran a ser las más favorecidas del mercado laboral turístico las mujeres, víctimas por partida doble de las malas condiciones laborales que no son tan extrañas en muchos destinos turísticos y que tanto daño ocasionan a la calidad de los servicios e imagen del sector y los destinos. Para crear un foro de reflexión y propuestas que mejoren la situación de las mujeres, ha nacido TOURISM GENDER, una plataforma de acción / investigación  incluida dentro de los objetivos del Milenio de Naciones Unidas y apoyada por una red de entidades y centros de investigación. Lamentablemente hay poca información disponible por el momento y si que pueden citarse algunas iniciativas recomendadas como la villa turística de Kinigi en Ruanda.

3º) Una última invisibilidad … ¿Es ético llevar a cabo visitas turísticas en los suburbios urbanos de grandes centros de atracción turística? Eric Weiner publicó sobre ello en NYT, a partir de la experiencia de agencias de viajes como Reality Tours and Travel que organiza visitas en el mayor suburbio asiático, Dharavi en Mumbai (India) y el tour ofertado en la Favela de Rocinha, guiada por alumnos de la oficina de turismo local y la agencia Exotic Tours. ¿Turismo o voyeurismo?, se pregunta Weiner acerca de un asunto sobre el que no resulta fácil tener una opinión cerrada. En todo caso creo que es razonable primar la justa reserva de la intimidad de las personas y sus lugares sobre la exhibición de la miseria, por muy buenas intenciones con las que ésta se lleve a cabo. Si se trata de que el turismo ayude a mejorar las condiciones de las personas que habitan los destinos de acogida, nada mejor que aceptar e imponer tasas que contribuyan a compensar los esfuerzos públicos que la iniciativa pública invierte en infraestructuras, fomento o mitigación de impactos ligados al turismo y que reducen los impactos positivos que estas inversiones deberían tener sobre la población local.  

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